DOS MESES

JUSTO ESO. Hace dos meses que aterricé en Tenerife, hogar. No sabía dónde iba, no tenía nada planeado. Solo sabía una cosa, si Dios existe, lo iba a ver. En ese avión, el 29 de agosto al amanecer, tenía todo por ganar. ¿Mi equipaje? Una mochila de 10 kg con, literalmente: 4 camisetas negras yContinue reading “DOS MESES”